![]() |
Detalle |
![]() |
Sin nombre. 2004. Acrílico sobre papel reticulado, 35x1450 cms XII Salón Nacional de Artistas Jóvenes, 2005. Galería Santa Fe. Bogotá, Colombia |
En –Sin nombre- tomé una forma continua de papel topográfico y realicé una
actividad pictórica como un pasatiempo, como ocupación, durante 40 días con un
riguroso horario laboral y ocupé los espacios de la cuadricula numerada impresa
con acrílico blanco. Logré 14,50 metros.
Gracias sobre todo a los impresionistas que “no ven el blanco en la naturaleza”,
Van Gogh pregunta en una de sus cartas si una pared blanca puede pintarse
directamente blanca. La cuestión que no ofrece dificultades al naturalista, le
parece al pintor impresionista-naturalista un valiente atentado contra la
naturaleza. Kandinsky, en De lo
espiritual en el arte, apunta:
De allí nos viene un gran silencio, que representado materialmente parece un muro frío infranqueable, indestructible e infinito. Por eso el blanco actúa sobre nuestra alma como un gran silencio absoluto. Interiormente suena como un “no-sonido”, que puede equipararse a determinadas pausas musicales que solo interrumpen temporalmente el curso de una frase o de un contenido sin construir el cierre definitivo de un proceso. Es un silencio que no está muerto sino, por el contrario, lleno de posibilidades. El blanco suena como un silencio que de pronto puede comprenderse. Es la nada juvenil o, mejor dicho, la nada anterior al comienzo, al nacimiento.
De allí nos viene un gran silencio, que representado materialmente parece un muro frío infranqueable, indestructible e infinito. Por eso el blanco actúa sobre nuestra alma como un gran silencio absoluto. Interiormente suena como un “no-sonido”, que puede equipararse a determinadas pausas musicales que solo interrumpen temporalmente el curso de una frase o de un contenido sin construir el cierre definitivo de un proceso. Es un silencio que no está muerto sino, por el contrario, lleno de posibilidades. El blanco suena como un silencio que de pronto puede comprenderse. Es la nada juvenil o, mejor dicho, la nada anterior al comienzo, al nacimiento.
Sin nombre. 2004. Acrílico sobre papel reticulado, 35x1450 cms Archivos, inventarios, ensayos y notas sobre la pintura, 2011. Galería nueveochenta. Bogotá, Colombia |